Muchos dicen que el dinero no da la felicidad y otros que todo gira en torno a él… Esto no siempre fue así. Las primeras transacciones se hacían mediante trueque, un producto por otro producto y de ahí pasamos al dinero mercancía, hasta llegar a las monedas, ese utensilio de metal que marcó el inicio del dinero y que parece poder gobernarnos a todos.
No fue hasta el siglo VII antes de Cristo cuando se inventaron las primeras monedas. Estas fueron creadas por los griegos en la actual Turquía. Estaban fabricadas a partir de electro, una aleación de oro y plata, y acuñadas a martillo con su peso y la marca de la autoridad emisora. En este caso el rey Alyattes.
Esta moneda, llamada el León de Lidia es la moneda oficial acuñada más antigua que se conserva.
Pocos años después, casi de forma simultánea, surgieron también las primeras monedas en China e India, pero estas tenían formas muy variopintas, como lingotes, delfines o alabardas. Por el contrario, en Grecia sí tenían formas circulares, similares a las monedas que tenemos en la actualidad. Los materiales más utilizados eran el oro, la plata y el bronce y, en función del peso y el metal, tenían diferente valor.
Para quienes no lo sepáis la palabra moneda tiene su origen en la civilización romana. La palabra monitor o moneta significaba consejero, es decir, una persona que avisa o que aconseja. La historia cuenta que durante una invasión de los galos, en el año 390 a. de C., los graznidos de una bandada de gansos del templo de la diosa Juno, situado en la colina Capitolina, dieron la voz de alarma a los defensores romanos salvándolos de la derrota. Como muestra de agradecimiento, los romanos construyeron un templo dedicado a Moneta, la diosa que avisa o que aconseja. Y pocos años después, cerca de ese templo se construyó la primera fábrica de moneda romana, en la que se acuñaban monedas de cobre y plata. Muchas de ellas contenían la efigie de Juno Moneta en una de sus caras.
Si damos un salto en el tiempo y viajamos hasta 1830 descubriremos al ingeniero suizo Jean Pierre Droz, quien inventó el sistema de virola partida, con lo cual se conseguía acuñar las dos caras de la moneda a la vez y también el canto. La acuñación del canto fue un factor de gran importancia ya que evitaba el robo de metal por medio de recortes.
Pero esto es tan sólo el comienzo de un viaje que si queréis, puede comenzar ahora.