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El papel moneda y su importancia en el mundo actual

La moneda no es un invento casual, sino el resultado lógico del ininterrumpido intercambio o trueque de productos entre los seres humanos. El trigo, el arroz, el ganado, algunos utensilios de trabajos y algunos objetos ornamentales sirvieron como medida de valor y medio de pago en los primeros pueblos agrícolas y ganaderos. Para que exista la moneda es necesario que exista un mercado, dado que es el comercio el que crea la moneda. Y no al revés, ya que hubo pueblos con abundancia de metales y sin embargo no tuvieron necesidad de crear moneda. Si bien el empleo de metales, primero en forma de lingotes (Mesopotamia y Egipto en el tercer milenio antes de Cristo) y mas tarde en forma de pequeños piezas acuñadas (ciudades griegas del Asia Menor en el siglo VII antes de Cristo), el hecho monetario como elemento primordial en las relaciones entre personas y pueblos tendrá lugar, siglos mas tarde, en el paso del feudalismo al capitalismo, donde el dinero juega un papel determinante. No olvidemos tampoco la presencia de piezas metálicas en forma de pequeñas paletas, usadas en China durante los siglos VIII a V antes de Cristo, que hoy pueden contemplarse en el Museo de Shanghai. ¿Como se origina el papel moneda? Probablemente como una necesidad real de la gente ante la imposibilidad de manejar grandes cantidades de moneda. ¿Alguien puede imaginar al comprador de una tierra pagando al vendedor con, por ejemplo, cinco mil piezas metálicas de una unidad monetaria? Era evidente que existía la necesidad de inventar “algo” que facilitase las relaciones y transacciones comerciales, en el día a día de las personas y los pueblos. Otra de las causas que evidentemente pudo coadyuvar en la implantación del papel moneda es la escasez de metal para la acuñación de moneda. Como sucede con otras muchas cosas (la pólvora, la brújula, el papel,…) se dice que fue en China donde nació el papel moneda, mas conocido popularmente como billete. Surgió en China en el siglo VII y ya en el año 812 se hizo oficial su uso. En el Museo de Shanghai puede verse expuesto este “Zhiyuan Tongxing Baochao” de la dinastía Yuan (1271-1368). A Europa la noticia de su existencia llegó de la mano del viajero veneciano Marco Polo, que realizó un asombroso viaje a China en el siglo XIII, y que nos dejó sus anotaciones en el “Libro de las Maravillas” o “La descripción del Mundo”. EL PAPEL MONEDA Y SU IMPORTANCIA EN EL MUNDO ACTUAL Y no lo hace una o dos veces, sino que incluye mas de una docena de referencias. En 1298 Marco Polo lo describe1 como “no tiene moneda, salvo los papeles del Gran Kan” (Capítulo LXXXIV, sobre la ciudad de Cuigiú), o “su moneda es de papel” (Capítulo LXXXV, sobre la ciudad de Cianglú, Capítulo LXXXVI, sobre la ciudad de Singiú Matu, y once referencias mas). Marco Polo también refiere la existencia de moneda en láminas vegetales procedentes del árbol de la madera ”como de algodón” en el Capítulo LIX “Donde se habla de la moneda que se usa en aquella tierra”. Sobre la implantación del papel moneda valgan estas palabras, del mismo texto y Capítulo: “Y el Gran Kan manda que paguen todo con estas hojas, y los mercaderes las aceptan gustosamente, pues pueden gastarlas en todo el país”. El chileno Jorge Queirolo Bravo en su libro “Historia y evolución del papel moneda” señala que los primeros billetes que se hicieron en Europa son de finales del siglo XV, materializados en la península ibérica durante el asedio de los moros en 1483. Desde entonces y hasta la fecha actual, no ha sido posible encontrar un solo indicio que permita saber cómo eran físicamente, si es que existieron. Pero no 1 Utilizamos la versión de “El Libro de las maravillas” publicada por Ediciones Mestas en 2007. Dr. Ing. Fernando Aranaz del Río. 3 será hasta mediados del siglo XVII, cuando en Suecia (1661) aparezcan unos billetes preparados por el cambista Johan Palmstrucht, que entregaba a modo de recibo a quien depositaba oro u otro metal precioso en el Banco de Estocolmo, que había fundado él mismo. Este era el concepto inicial. El billete estaba planteado como un documento o título comercial que representaba a la moneda. Se trataba de un recibo de haber depositado una cantidad concreta de moneda en un banco, conteniendo siempre la promesa de que a su usuario se le devolvería la cantidad depositada, la cual, se encontraba expresada en cifras en el papel. Con el tiempo esos recibos comenzaron a circular siendo aceptados como medio de pago, aunque siguieran representando a la moneda metálica. Las operaciones realizadas con ellos estaban basadas en la confianza que inspiraba la persona o entidad donde la moneda se encontraba guardada. Su ligereza (el peso era mínimo) y la comodidad de su uso (ya no hacía falta moverse con una pesada bolsa de monedas) condujo a una rápida asimilación por los ciudadanos y a una consecuente generalización de su uso en Europa y posteriormente en el resto del Mundo. El papel moneda llegará a España de la mano de Carlos III en 1783, vinculado a la creación del Banco Nacional de San Carlos. Como antecedentes del papel moneda español, señalamos la emisión de vales reales, bonos de estado puestos en circulación en 1780 para financiar la guerra con Inglaterra2 . El Diccionario de la Real Academia define papel moneda como “papel que por autoridad pública sustituye al dinero en metálico y tiene curso como tal”. Surge así un nuevo concepto, el de valor fiduciario o dinero fiduciario únicamente basado en la fe o confianza de la comunidad, es decir, que no se respalda por metales preciosos ni nada que no sea una promesa de pago por parte de la entidad emisora. Es importante tener en cuenta que entendemos la confianza de la comunidad como el conjunto de la riqueza aparente que presenta la comunidad emisora de dicha moneda. Es el modelo monetario que predomina actualmente en el mundo, y en el mismo están basados el dólar estadounidense, el euro y todas las otras monedas respaldadas por los bancos emisores. Al igual que a lo largo de los tiempos se han falsificado las monedas, con mayor facilidad también se ha falsificado el papel moneda. Ya Marco Polo, en referencia a la China del siglo XIII, señalaba (Capítulo LIX): “Todas estas hojas están marcadas con el sello del Gran Kan. Si a alguien se le ocurriese falsificarla, sería castigado con la pena capital hasta la tercera generación”. Por eso los bancos emisores han previsto desde antiguo medidas de seguridad tendentes a evitar su falsificación. Son utilizadas las marcas de agua o filigranas que se ven al trasluz, la inclusión de fibras de algodón, lino o metálicas en la estructura del papel, los blanqueadores ópticos que se detectan con una fuente de luz ultravioleta, los relieves reconocibles al tacto (muy útiles para los discapacitados visuales), las tintas ópticamente variables que cambian de color en función del ángulo del observador y la incidencia de la luz, etc… En la actualidad también se utilizan polímeros para aumentar su resistencia al uso u otros productos similares con componentes metálicos. El papel moneda, el billete, se configura como un pequeño rectángulo de papel o material adecuado, diseñado artísticamente para dar a conocer imágenes de referencia de la historia y de la cultura de un país, no exenta en muchos casos de contenidos políticos y/o propagandísticos. A veces también se presentan paisajes, la flora, la fauna,….representativas del país emisor. Las técnicas de impresión utilizadas en la impresión del papel moneda son muy variadas (tipografía, litografía,…) pero sin duda los billetes impresos por calcografía, donde las planchas has sido grabadas por los mejores especialistas, gozan de un merecido prestigio. Además de las respectivas imprentas nacionales, firmas internacionales como Bradbury and Wilkinson y Thomas de la Rue, ambas británicas o la estadounidense American Banknote Company son mundialmente conocidas en estos trabajos. Hoy en día cuesta concebir un mundo moderno sin la existencia del papel moneda. Su uso se ha generalizado, e incluso su valor de mercado es intercambiable. Los bancos y otros operadores comerciales cambian, sin ninguna dificultad, por una pequeña comisión, billetes de una moneda por los de otra moneda diferente. En las páginas de economía de los periódicos de todo el mundo, se incluyen a diario los cambios de las principales monedas del mundo. Eso está posibilitando en gran medida el incremento de los intercambios comerciales. Las únicas limitaciones vienen impuestas por las diferentes autoridades nacionales para el control de capitales y la evitación del “blanqueo” de los procedentes del narcotráfico u otras operaciones delictivas. Al igual que existe la “filatelia” para denominar el coleccionismo de los sellos de correos, y la “numismática” para denominar el coleccionismo de las monedas, también existe la “notofilia” (a veces se utiliza “notafilia”) para denominar el coleccionismo del papel moneda. Esta palabra surge del término inglés “banknote”/”note” usado para denominar el papel moneda. Y a esa interesante afición invitamos a adherirse a nuestros lectores, ofreciéndoles esta interesante obra como punto de partida.

Fernando Aranaz del Río

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